Diario /
Erosión, despacio

Casi todas mis formas empiezan en paseos por la costa cerca de Gandía, mirando lo que el agua y el viento le hacen a la piedra durante mucho, mucho tiempo.
Intento trabajar igual: sin moldes, sin un plan fijo para la superficie. Añado material, lo quito, espero y vuelvo a mirar. Los relieves salen de la llana; los huecos, de la paciencia.
La paleta se queda cerca de lo que veo allí: piedra, ceniza, arena. Prefiero que una pieza hable con textura y sombra antes que con color.













